Salud mental y mindfulness: el cuidado de la persona como foco

Salud mental y mindfulness: el cuidado de la persona como foco

El bienestar de las personas ha ganado un importante peso en la sociedad en las últimas décadas. En la actualidad, cuidarse a uno mismo va más allá de la mera atención médica, y es que cuestiones como la nutrición, la salud mental y los hábitos saludables, ya forman parte fundamental del día a día de millones de personas en todo el mundo.

Ante este fenómeno, empresas y organizaciones no han sido ajenas, siendo conscientes del valor que aporta el cuidado de la salud de los trabajadores a la compañía, así como a ellos mismos.

Mens sana in corpore sano

El bienestar emocional de los trabajadores impacta de manera integral en toda la organización, repercutiendo no sólo en cuestiones culturales como el ambiente laboral, sino también en la productividad y el desarrollo de la propia empresa. En este sentido, expertos y opinión general han coincidido en la manera en la que el COVID transformó la visión que se tenía sobre la salud mental y el cuidado de los trabajadores. Por ello, ya se reconoce que el cuidado emocional comienza desde el desarrollo del puesto de trabajo y la estructura de la organización, aunque cualquier contexto es positivo para integrar la promoción de la salud mental.

El carácter óptimo de las condiciones psicosociales acerca a los empleados a una mejor situación en materia de salud mental, y en este campo la empresa tiene mucho que decir y hacer. Desde garantizar entornos seguros y libres de acoso hasta promover la conciliación laboral, pasando por establecer cargas realistas de responsabilidades y fomentar una cultura de comunicación abierta, la organización actual tiene en su mano crear lugares donde el bienestar de los trabajadores sea un hecho.

No obstante, este proceso de creación de espacios que favorezcan el cuidado emocional de los trabajadores conlleva una serie de fases bien ejecutadas. En primer lugar, la empresa debe ser consciente de que es necesario realizar una foto general de la organización sobre las condiciones psicosociales valoradas por la propia plantilla. Las medidas a aplicar, que estarán condicionadas en última manera a resultados, tienen un orden prioritario, comenzando por aquellas de obligado cumplimiento.

Así, elementos como los planes de gestión de conflictos y acoso se han posicionado como prioridades. De la misma manera, las formaciones a puestos como mandos intermedios y la sensibilización dentro de la organización también son muy relevantes, formando parte de la construcción de una cultura que ha de subyacer a toda la compañía para promover de manera continua el bienestar emocional.

Aterrizando medidas, una de las prácticas que más se ha popularizado no sólo en las empresas, sino en la sociedad en su conjunto, es el mindfulness. La técnica, que busca mejorar la calidad de vida de las personas, pone el foco en el momento presente y en convertir este aspecto en un modo de vida en sí mismo. Además, cuenta con beneficios mentales y físicos, mejorando las conexiones neuronales y reduciendo el estrés y los dolores crónicos. Dentro del mindfulness encontramos diferentes herramientas, como la respiración consciente o la meditación, siendo prácticas ya consolidadas en el ámbito de la promoción de la salud.

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